Tu carta A Santa Claus, al Niño Dios o a los Reyes Magos

El espíritu de la Navidad nos lleva a expresar nuestros deseos con la misma ilusión con la que lo hacíamos cuando éramos niños.

¿Te ha pasado a ti también?

¿Recuerdas cuando escribías esa carta a los Reyes Magos o a Santa Claus o al Niño Dios, para que te trajeran lo que deseabas?

Hoy ya no les escribimos cartas a los Reyes ni a Santa Claus ni al Niño Dios; sin embargo, ¡tus deseos y sueños son muy valiosos!
Sólo necesitas tener acceso a un instrumento que te permite convertirlos en realidad.
Ese instrumento es: La Meditación.

Practicando con constancia la meditación, aunque sea sólo 10 minutos al día, puede transformar verdadera y profundamente tus emociones, para así atraer extraordinarios beneficios a todas las áreas de tu vida.

Siéntate cómodamente y centra tu atención en tu respiración o en algún sonido constante. Aleja pensamientos que divaguen por tu mente.

Este ejercicio permite que entres en modo receptivo. Permite que el Universo y tú conecten con tu disposición de recibir todo lo que está creando para ti.

Al estar en modo receptivo, quitas toda resistencia a través del día y comienzas a vivir mejores situaciones, a notar bellezas que tal vez no había ahí, se acercan personas maravillosas y todo sale mejor.

No dejes de escribir tu carta de deseos todos los días. Así es como se hace.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!