¿Por qué vale la pena esperar la pareja correcta?

pareja besandose

Una vez leí que el amor entre un hombre y una mujer surge en el mismo instante. Y estoy de acuerdo. Todo lo que sucede de manera no sincronizada, es muy poco probable que se transforme en amor.

Puedes contradecir que conoces a muchas parejas, donde ella fue quien se enamoró primero e hizo que él se casara con ella, y luego, dentro de varios años, el hombre de repente empezó a amar a su esposa. O un hombre que durante muchos años sentía el amor no correspondido por una mujer, y luego en algún momento a ella se le abrieron los ojos y se enamoró de él también. Lo siento, pero no lo puedo creer. Más bien me inclino a pensar que a la segunda media naranja en estos casos la atrajeron algunos beneficios secundarios inconscientes tales como la comodidad, la conveniencia, la confianza en el futuro, la liberación del miedo de la soledad, etc.

La química y el amor se producen inmediatamente cuando se conocen las dos personas que pueden formar una pareja. No es un hecho que tengan suficiente paciencia, perseverancia y decisión para desarrollar una relación amorosa, pero lo cierto es que el Señor les dio la oportunidad para ello. Sienten una conexión súbita instantánea. Ambos la sienten, ambos la perciben, ambos sienten curiosidad.

Si después de la primera cita comienza una tontería como “me prometió llamar y nunca lo hizo“, ”dijo que iba a venir pero nunca apareció“, “recibió mi mensaje pero no me respondió”, ”dijo que necesitaba un tiempo para pensar sobre la relación“, y aparte puede ser que ”está trabajando muy duro y no tiene tiempo para la vida personal” o te da pretextos como “voy a jugar el fútbol con mis amigos, nos vemos después”, etc., no te hagas ilusiones. Esto realmente es una tontería. (por mi mente pasan las palabras más fuertes pero no se deben usar en este artículo). Simplemente no se conectaron desde luego. A partir de este momento empezarás a construir una relación difícil con alguien que ni siquiera te necesita tanto.

Cuando las personas sienten química, ambos tratan de proteger los sentimientos del otro. Tu pareja no se desaparecerá de repente porque sabe que te lastimaría. No dejará sin respuesta tus mensajes o llamadas, porque cuida su relación y tu estado de ánimo. Él nunca insistirá en una relación abierta simplemente porque no puede pensar en nadie más que en ti. Siempre te tendrá en sus pensamientos, y lo sentirás. No te preocupará si existe un vínculo entre ustedes porque siempre vas a recibir la confirmación de los sentimientos y emociones que siente por ti tu pareja. Será sincero y honesto contigo, y lo serás tú también.

¿Sabes?, pienso que nos pasan demasiadas tonterías sólo por una razón: no tenemos la paciencia suficiente para esperar a la pareja correcta. Si en la juventud todavía no nos entendemos a nosotros mismos y no sabemos qué tipo de persona necesitamos, en lugar de felicidad obtenemos una experiencia invaluable; en la edad adulta ya somos más pacientes, nos sentimos más libres y tenemos un equilibrio emocional.

Podrías preguntarme, ¿y qué pasa con aquellos que estaban esperando pero la pareja adecuada nunca apareció, y en sus 40-50-60 años se quedaron solos? Mi respuesta es que hay casos diferentes. Algunos formaron una relación con una persona equivocada, y con esto se cerraron a otras opciones. Otros deciden que están a gusto con lo que tienen y que no necesitan a nadie, están cómodos en su soledad. Otros no confían en la gente y piensan que todos los quieren lastimar; de esta manera se encierran en su soledad.

Pero hay otras personas que disfrutan de la vida en cualquier edad, aprecian cada momento y cada sensación, aman al mundo y a la gente, se aman a sí mismos y creen que entre los 7 mil millones de personas que habitan la Tierra, en algún lugar vive aquella cuya imagen coincide con el concepto que tienen en su mente. Alguien que sabe escucharse a sí mismo, por algún impulso desconocido empieza a estudiar un idioma extranjero y luego encuentra su felicidad en otro país. Otro escribe artículos que se hacen virales en Internet, y de esta manera lo contacta la persona adecuada. Y otro puede ser un científico que conoce su destino en un congreso de su especialidad. Cada quien tiene su propia receta.

Lo más importante es que confíes en que vale la pena esperar a la pareja correcta. O mejor, esa persona hace que tu vida valga la pena.

Fuente: Lilia Ahremchik
Foto de portada: Ivan Troyanovsky
Traducción y adaptación: Genial.guru