Ayuda a todos pero sólo ocúpate de ti mismo
Puedes dar mapas e incluso provisiones a todos los barcos y capitanes de barco. Pero sólo encárgate de dirigir un timón: el tuyo.
Dios te puso a cargo de una sola persona: tú mismo.
Tratar de dirigir controlar el barco de otra persona con el timón que está en tu barco puede resultar invasivo, ofensivo, inútil, y hasta un poco tonto. Es poco probable que lo consigas.
Un solo océano: la vida.
Un solo puerto: el que eliges.
Sólo un timón: el de tu barco.
¿Amigos?: que Dios te conceda millones.
Pero, por favor, recuerda que tus seres amados son dueños de sí mismos (aunque te parezca que son pésimos dueños de sí mismos).
Que los ángeles acompañen tu camino.
Hola! me gusta el mensaje porque el respeto a uno mismo y a los demas es esencial. No podemos querer controlar o dirigir la vida de otra persona aunque nos parezca que no esta bien lo que hace. Creo que cuando de verdad amamos a una persona confiamos en que Dios lo cuidarà y le mostrarà su camino.
Gracias!