¿Cómo puedo hacer para que otra persona cambie?

A veces estamos tan emocionados con los nuevos hallazgos y crecimiento personal que estamos experimentamos y queremos que todos a nuestro alrededor (sobre todo nuestros seres queridos) se sientan tan felices y tan plenos como nosotros lo hacemos.

O vemos que esa persona que amamos y que es tan importante para nosotros debería estar haciendo otra cosa porque sabemos que le conviene hacerlo.

Y, entonces, comenzamos a bombardearlos con información y con pláticas y con todo lo que nosotros estamos viviendo y recibiendo. O diciéndoles qué hacer, qué decisiones tomar o cómo llevar su vida.

Quisiéramos que entendiera cuán fácil es crear tanta felicidad y, sin embargo, pareciera que están sintonizados en otra frecuencia y no entienden lo que queremos compartirles. Se enojan, se molestan o no desean tocar ciertos temas.

Y nosotros te preguntamos:

¿Aceptas que eres una extensión de la Energía de la Fuente?

¿Aceptas que la Fuente está consciente de ti en todo momento?

Y, ¿aceptas que tienes una relación con esa Energía de la Fuente que puedes sentir a través de tus emociones?

Y, ¿aceptas que, ya sea que lo estés permitiendo o no, la Fuente está ahí para ti?

Y, ¿aceptas que es igual para los demás también?

Así que, si tú estás sintiendo emociones negativas y la Fuente no puede ir por ti y sacarte de ellas porque tú eres quien tiene que ir hacia donde la Fuente está para poder sentirte mejor, ¿no es verdad para ellos también?

Lo que te estamos preguntando es que, si la Fuente no puede ir y sacarlos de su estado ¿por qué piensas que tú deberías hacerlo?

Pero, la Fuente no hace lo que la mayoría de los humanos hacen. La Fuente no se inquieta por ello… no se preocupa de ello… la Fuente no los juzga en su enojo… la Fuente no los condena por estar ahí.

La Fuente pacientemente mantiene la visión de quien realmente son dándoles la oportunidad de unirse a Ella y ¡ESO ES LO QUE TÚ SÍ PUEDES HACER POR ALGUIEN! ¡así es como los ayudas! Los miras como sabes que son y NO LOS TORTURAS con tus palabras.

Fuente: Abraham Hicks

¡Que los ángeles acompañen tu camino!