Ayudo en las pequeñas cosas
No es necesario ayudar haciendo grandes cosas. Ni siquiera debe tomarme mucho tiempo dedicar a alguien. La ayuda más apreciada es aquella que se da en las más pequeñas cosas de la vida. Puede ser una simple mirada cuando saludas con un sincero «buenos días»; puede ser ayudar a cargar algo o simplemente preguntar con verdadero interés «¿cómo estás hoy?».
Las pequeñas cosas de la vida son las más grandes y las más permanentes. No podríamos saber si una mano en el hombro de esa persona triste -aún sin decir palabra alguna – puede reconfortar a alguien mucho más que si dijésemos un gran discurso.
Me enfoco en los pequeños grandes detalles de la vida para ayudar a los demás a sentirse más felices.
Que los ángeles acompañen tu camino.
Hola! Armonia del Alma!! lindo mensaje y coincido con el. Gracias!