Regala tu presencia, regala de corazón
Regala tu presencia:
Todos tenemos talentos y habilidades únicos. Ofrecerle a alguien tu tiempo y experiencia puede ser un regalo realmente considerado además de acercarte más a la otra persona. Las cosas materiales pueden romperse o pasar de moda pero, las memorias derivadas de compartir una experiencia o aprender algo nuevo, pueden durar toda una vida.
Piensa en una habilidad que puedes compartir para tus seres queridos. Es una forma honesta de pasar tiempo con alguien más y compartir tus pasiones. Puedes darles clases como éstas:
- Cocina
- Un instrumento
- Pintura
- Fotografía
- Yoga
- Pesca
También, puedes usar tu tiempo y energía para hacer un certificado de regalo para:
- Cuidar a los niños
- Practicar jardinería
- Limpiar la casa
- Preparar una comida
- Podar el césped
- Dar un masaje
Regala de corazón:

Una nota sincera puede ser un regalo. Regala perdón, agradecimiento o amor para recordarle a alguien lo mucho que lo amas y cuánto te importa. Las cartas que se escriben con el corazón son una muestra de una conexión consciente.
De igual modo, los frascos de gratitud o de recuerdos pueden ser regalos meditados. Ahora te diremos cómo hacerlos:
- Ponte en contacto con amigos y familiares de la persona que recibirá tu frasco y pídeles que te hagan llegar recuerdos, una foto favorita o algo que valoren de esa persona.
- Colócalos en un frasco, una caja que hayas decorado o un diario especial.
- Regala el frasco y explícale a esa persona que tome un recuerdo todos los días del año que está a punto de empezar para que pueda ver lo que los demás adoran de él o ella.
¡Que los ángeles acompañen tu camino!