Presto atención a mis palabras
Hay mucho poder en las palabras, tanto la palabra hablada como la forma de pensamiento no verbal. Si dices: «Esto nunca me sucede a mí», en realidad te está bloqueando tus manifestaciones y llamando a lo que no deseas.
Hablamos mucho de nuestros pensamientos. Hasta que comencemos a mirar lo que pensamos y decimos, podemos limitar y bloquear nuestras manifestaciones.
Durante una semana, escúchate a ti mismo. Fíjate en lo que estás diciendo a los que te rodean y al universo a través del pensamiento y de tus sentimientos. Escucha las palabras. ¿Estás diciendo o pensando palabras como «no puedo», «no» y «probar»? Estas son palabras que queremos eliminar de nuestros pensamientos y palabras. En su lugar, utiliza palabras como «puedo», «hago», y «suficiente».
Si te das cuenta de que eres una chispa de Dios y puedes crear cualquier cosa, ¿por qué limitarte?