¡No tienes que protegerte de nada!

A veces las personas me preguntan: «¿Cómo me protejo para dar terapia (o hacer una lectura de cartas)?»
¡No tienes que protegerte de nada!
De hecho, una actitud de protección seguramente te llevará a la vibración de aquello de lo que te estás protegiendo. Porque no puedes mirar algo y decir: «¡Oh, no! estoy diciendo una oración para protegerme de ti», sin lograr armonía vibratoria con «eso mismo», sea lo que sea que sea.