Me amo y me acepto, entonces, ¡soy feliz!

La felicidad no es algo que se puede encontrar «allá afuera»; solo puede venir desde adentro, a través del amor propio y la aceptación.
Aprende a amarte a ti mismo y a confiar en la inteligencia Divina dentro de ti.
El Universo te traerá lo que necesitas si simplemente lo permites.