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A cada momento existe la posibilidad de ser total

A cada momento existe la posibilidad de ser total. Hagas lo que hagas, permanece absorto en ello tan profundamente, que la mente no piense en nada, que esté allí, que sea sólo una presencia. Y así irá viniendo más y más totalidad, y el sabor de la totalidad te hará más y más capaz de ser total. Y trata de ver cuándo no eres total. Estos son los momentos que tienen que dejarse, poco a poco.

Cuando no eres total, cada vez que estás en la cabeza, pensando, calculando, reflexionando, utilizando tu astucia, no eres total. Poco a poco, deja atrás estos momentos. No son más que viejos hábitos. A los hábitos les cuesta desaparecer pero, ciertamente desaparecen; si uno persiste, ellos desaparecen.

Un ejemplo claro de esto lo muestra una mujer que está en lo alto, en el aire, juguetona y libre y aún así alerta e interdependiente. En un número de trapecio nadie puede darse el lujo de estar “ausente” en lo más mínimo, ni siquiera por una fracción de segundo. Y es esta cualidad de atención total al momento, lo que se representa aquí.

Si hay una actividad que exige estar totalmente presente, esa es el trapecio. El mensaje de hoy es: sé total. Hagas lo que hagas sé total. No se trata de hacer esto o aquello porque es adecuado, rentable o virtuoso, sino porque te sale de dentro, viene de tu alma el hacerlo. Muchas veces estamos divididos, en conflicto: “esto me gusta más pero esto es más valorizado por la sociedad y probablemente me dará más dinero y seguridad”. A veces estamos tan desconectados de nuestra esencia que nada nos estimula en profundidad, que no sentimos ningún impulso interno hacia nada mientras que tenemos la cabeza llena de ideas generalmente contradictorias.

Haz lo que sea pero hazlo totalmente, mantente totalmente presente en lo que haces, como la mujer del trapecio.

Que los ángeles acompañen tu camino.