La danza de la vida

ballet“El talento, con disciplina y entrega, llega a unos niveles de gracia donde la técnica se invisibiliza y parece sin esfuerzo el ir y venir de las piernas, los brazos y las manos. Con pasión, paciencia y perseverancia, se logra la perfección de nuestras habilidades.

“Para danzar en la vida, hay que mantener la curiosidad al extremo, sentir pasión por aprender, disciplina para el ensayo riguroso y piel gruesa para convivir con la crítica. El fracaso temporal no es nuestro enemigo, sino un aliado hacia el éxito. No debemos desmayar ante la incertidumbre, sino, por el contrario, abrazarla. En la danza, como en la vida, lo mecánico es la base, pero la psicología de la entrega te convierte en artista, en maestro.

“En el ballet cada participante encaja en un maravilloso rompecabezas creativo. El trabajo en equipo no es un lujo, sino una necesidad, igual que en nuestras familias, iglesias, empresas y sociedades… ¡en el Universo entero!

“Para los bailarines, el tiempo no pasa inadvertido. Es una carrera que demanda mucho, físicamente hablando, como la de un atleta olímpico. Hay que considerar cuál será la variante tras bajarse del escenario. Hay quien lo tiene claro: vivir y danzar el ahora, labrar el destino y preparar una estrategia de futuro.”    Inspirado por Ismael Cala

¡Que los ángeles acompañen tu camino!