Si no supieras tu edad…

¿cuántos años dirías que tienes?

La edad del cuerpo no se condice siempre con la edad del alma. Una buena forma de reflexionar y hacer un balance del último año es preguntarnos qué edad diríamos que tenemos si no nos conociéramos. ¿Es más o menos de la que realmente tenemos?

Si te respondes a tí mismo que pareces más joven de lo que eres, es una buena señal, pero también debes pensar si estás aprovechando tu vida y haciendo lo que tenías pensado para este período de tu vida.

En cambio, si crees que pareces más grande de lo que eres, debes preguntarte si es por la experiencia de vida, que no debería preocuparte, o si estás demasiado cansado y deberías pensar en relajarte un poco más.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!