¿Cuál fue tu último error y qué lección aprendiste de él?

Si te cuesta pensar en cuándo fue la última vez que te equivocaste, ten cuidado: tal vez estés teniendo miedo de cometer errores, ¡y no hay error más grande que ése!

Pero si realmente crees que cometiste un error este año, es momento de olvidarte de la culpa. Ya no pienses en lo que pudo haber sido: piensa en lo que aprendiste, y utiliza esa experiencia para que el futuro sea mucho mejor.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!