Juega como niñ@

jugar

Si miras a los niños podrás ver que cuando pasa algo que no les gusta les importa mucho: lloran, se angustian y patalean. Pero tan solo unos momentos después puedes ver cómo se olvidan y vuelven a jugar.

Cuando todo va mal, puedes jugar con un niño, si tienes un hijo, un sobrino o algún otro con quien hacerlo. También con una mascota. O directamente permitirte a tí mismo jugar y soñar sin límites por unos instantes.

¡El día no podrá terminar mal después de eso!

¡Que los ángeles acompañen tu camino!