Rituales y oraciones de fin de año

Ángel de la navidad

TRES PALABRAS
(para la celebración del Año Viejo)

En estos últimos momentos del año que hoy termina,
heme aquí, Señor, en el silencio y en recogimiento
para decirte GRACIAS,
para solicitarte AYUDA,
para implorarte PERDÓN.

 

GRACIAS, Señor, por la paz, por la alegría, por la unión que los hombres, mis hermanos, me han brindado. Por esos ojos que, con ternura y comprensión, me miraron. Por esa mano oportuna que me levantó. Por esos labios cuyas palabras y sonrisa me alentaron. Por esos oídos que me escucharon. Por ese corazón que amistad, cariño y amor me dieron. Gracias, Señor, también por el éxito que me estimuló, por la salud que me sostuvo, por la comodidad y la diversión que me descansaron. Gracias, Señor… me cuesta trabajo decírtelo… por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, por el insulto, por el engaño, por la injusticia, por la soledad, por el fallecimiento del ser querido. Tú lo sabes, Señor, cuan difícil fue aceptarlo. Quizá estuve a punto de la desesperación pero, ahora, me doy cuenta que todo esto me acercó más a Ti. ¡Tú sabes lo que hiciste! Gracias, Señor, sobre todo por la fe que se tambaleó pero que Tú nunca dejaste de fortalecer. ¡Cuántas veces encorvado  bajo el peso del desánimo me hizo caminar en el sendero de la verdad a pesar de la obscuridad!

Un nuevo año empieza y, aunque se trate simplemente de un día más en el calendario, es una oportunidad para apostar a nuevos comienzos, y para dejar atrás lo que en el año anterior eran obstáculos.

Para cerrar el año como un ciclo, y esperar que el nuevo llegue con amor y abundancia, puedes hacer este pequeño ritual de cierre y despedida, como una forma de soltar.

El 31 de diciembre, si puedes, o cuando recién haya comenzado el año, busca un momento para ti. Encuentra algún lugar en el que puedas estar solo por un rato. Puede ser en tu casa, en tu lugar favorito de la ciudad, o en contacto con la naturaleza, si tienes esa posibilidad.

Cuando sepas en dónde realizarás el ritual, comienza con la preparación.

1. Pide perdón y perdona

Por un momento, deja de pensar en lo malo que “te pasó” en el año y pregúntate qué hiciste mal tú, o de qué te arrepientes. No te agobies con una larga lista de malos pensamientos, sino que elige el primero que se te haya ocurrido o que más te atormente. Si tienes la posibilidad de llamar a la persona con la que actuaste mal y disculparte, hazlo. Si no puedes o no te parece lo mejor, eleva tu pensamiento al universo, deja que los dioses en los que crees te perdonen, o que lo haga la naturaleza.

Una vez que hayas pedido perdón, prepara tu corazón para perdonar a quienes te han herido.

2. Agradece

En todo ciclo hay algo que agradecer, así que es momento de dar gracias por las bendiciones y los aprendizajes de este año que termina. Siéntate en un lugar cómodo (puedes ir al lugar que has elegido para realizar el pequeño ritual). Toma un papel y escribe, con lápiz, la lista de tus agradecimientos. No hay un mínimo ni un máximo de cosas para poner en la lista, solo hazlo de corazón. Recuerda que las experiencias duras también pueden ser lecciones que quieras agradecer al universo.

3. Ofrece tus deseos

Para dejar atrás, necesitas mirar al futuro. Piensa en tus objetivos y deseos para el año próximo, para ti y para las personas que amas. Escribe también una lista con ellos.

Ritual de despedida

Una vez que hayas perdonado y pedido perdón; agradecido y pensado en lo que deseas para el año que viene, estás libre para soltar. Cierra los ojos y, en voz alta o mentalmente, como prefieras, dile al universo de qué quieres despedirte; qué es lo que necesitas soltar y dejar atrás para comenzar el año nuevo.

Luego, ofrece tu lista de agradecimientos y tu lista de deseos. Muchas personas queman listas a fin de año, pero haremos algo diferente. Ofreceremos los agradecimientos y buenos deseos para que fluyan. Si encuentras alguna fuente de agua, como un arroyo, puedes dejar que las listas se vayan por él. Si no, colócalas dentro de una botella con agua, y en unos días, cuando el papel esté degradándose, entiérralo.

Por último, siéntate en un lugar cómodo y medita durante algunos minutos. Cuando termines, pon esa energía a disposición de cumplir tus metas para el año entrante.

¡Feliz año nuevo!

 

¡Que los ángeles acompañen tu camino!