Dejo de corregir a los demás

Recuerda que no es necesario que informes todo el tiempo a todos sus errores, y mucho menos estar dándoles instrucciones para que hagan las correcciones que tú crees que deben hacer.

Puede ser difícil guardártelo para ti mismo cuando crees que sabes una mejor manera de decir algo. Pero intenta.

A menos que la vida o la seguridad de alguien dependa de ello, inténtalo. Calla.

No le gustaría que alguien más señale tu propio paso en falso, o un enfoque poco eficiente para algo. ¿Por qué señalarlos? ¿Lo ves como tu deber en la vida para asegurarte de que todo vaya como tú piensas que ‘debería’?

Esa sería una evaluación inexacta del mayor propósito de tu alma. No venimos a señalar a otros. Venimos a ser conscientes de nosotros mismos y a hacer los cambios en mi mismo. No tengo derecho a enjuiciar porque no veo el panorama completo y porque todo es perfecto, nadie puede equivocarse jamás.

Sólo venimos a vivir una experiencia de vida y a ser felices.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!