Tú tienes el control

“Nadie puede hacerte daño sin tu permiso”. 

Sólo puedes manejar aquello que está en ti pero puedes tener el completo control sobre eso. Alguien puede querer herirte, pero si tú no dejas que sus palabras penetren dentro de ti, no lo logrará.

Del mismo modo, si alguien pretende que hagas algo que no quieres. Nadie puede obligarte. Tú tienes el control de tu vida.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!