Reconozco y agradezco lo bueno de los demás

madre con hija abrazadas por la espalda evitando que los niños se malcríen

El menospreciar lo que los demás hacen por nosotros, el restarle importancia a las acciones, el no valorar lo que recibimos, nos coloca en un riesgo firme de que esa persona que nos ha dedicado lo mejor que tiene para darnos, sencillamente cambie con nosotros, que desarrolle de sí misma una versión que opte por ofrecernos cosas distintas a las que no supimos apreciar.

Reconocer lo bueno, agradecer y ser recíproco, son las acciones básicas que nos ayudan a mantener nuestros vínculos sanos. A todos nos gusta resultar especiales para alguien, todos preferimos estar en los primeros lugares en las listas de prioridades. Pero muchas veces la falta de apreciación nos hace perder esos lugares privilegiados y podemos darnos cuenta de lo que teníamos, luego de haberlo perdido.

Si alguien suma a nuestras vidas, si nos gusta lo que recibimos de esa persona, si de alguna manera nos hace sentirnos cómodos a través de lo que nos ofrece, muy probablemente esa persona valga la pena mantenerla en nuestras vidas y ello lo podemos lograr dando de nosotros, reconociendo, estando y desde el cariño y el respeto tratando siempre de ofrecer lo mejor que podamos.

Fuente: Rincón del Tibet

¡Que los ángeles acompañen tu camino!