Me relajo y respiro… entonces, me siento satisfecho

De la misma manera en que la gran y diversa variedad de componentes vibratorios que conforman la Tierra asegura su estabilidad, los billones de células que conforman tu cuerpo físico hacen lo mismo por ti. Esa es la razón de la extraordinaria resistencia que tiene tu cuerpo físico.

Con el tiempo, durante la aplicación de nuestro proceso diario de meditación, los hábitos de preocupación, consternación, frustración, agitación y enojo dejarán de existir, lo que permitirá que tu núcleo celular encuentre su equilibrio vibracional natural.

Día a día, a medida que te relajas y respiras, tu bienestar natural dominará hasta que tu equilibrio estable sea inquebrantable.

Tu alineación consistente con la Energía del Bien te hará ver tu mundo a través de los ojos de la Fuente y te sentirás como te sentiste cuando decidiste entrar en tu cuerpo físico: ¡satisfecho con lo que es y ansioso por más!

¡Que los Ángeles acompañen tu camino!