Fluyo y tomo el poder que me otorga la vida

Fuente: Diana Zuluaga

“Tu eres un instrumento a través del cual el poder de la vida fluye. El poder de la vida responde a tus creencias, a tus pensamientos y a tu expectativa. Toda resistencia limita este flujo.” – Bob Proctor

Cierro mis ojos y me imagino rodeada de un océano infinito. Este océano no termina ni a mi izquierda ni a mi derecha. Este océano invade todo mi cuerpo, mi pecho, mi corazón, mi mente, mis manos. Este océano se multiplica, se renueva, se expande en todo mi ser. Este océano infinito me sostiene, me eleva, me mueve y me dirige. Este océano está para mi servicio y no importa cuanto saque de él ni en que forma, este océano jamás se agota porque es infinito y verdadero. Entre más amor doy a mis hermanos, más se reproduce el océano para ellos y para mi. Este océano infinito es el poder de la vida que Dios creó y que fluye a través de ti. Cuando este poder se acerca a ti te mira de pies a cabeza y lee todas tus creencias, tu mente y tu expectativa y te entrega lo que estás esperando.

Si tu creencia es que mereces poco, el océano te dará poco y mantendrá lo mucho esperando a que cambies tu creencia de que mereces poco a que mereces mucho.

Si tu mente está llena de envidia, el océano no puede darte la abundancia.

Si tu expectativa es vivir una vida difícil, el océano no está autorizado para aliviar tu carga.

Pero, si tu creencia es que eres hijo de un Dios bueno y generoso que siempre quiere lo mejor para ti, es deber de este océano infinito rodearte y llenarte de oportunidades abundantes, personas amorosas, más dinero, salud, ideas y experiencias felices que correspondan con tu expectativa.