Pienso menos

Mi mente siempre ha estado trabajando, trabajando, trabajando. Parece que hacer esto se ha convertido en una actividad que define quien soy y podría justificar con muchas razones el por qué lo hago en vez de cambiarlo.

Es mi deseo que este nuevo período de vida sea diferente. Quiero detenerme. Quiero dejar que mi mente y mi pensamiento descansen en el día. Permitirme la oportunidad de estar en el silencio y en estado de escuchar-me.

Decido tener varios momentos definidos durante el día permitiéndome practicar algunos ejercicios que no requieren de mi mente.

La sensación de descanso y liberación que estos pequeños espacios de silencio me traen dan cabida a una gran sensación de contento al mismo tiempo que mi mente descansa.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!