Detener mi enfado es camino a la felicidad

Es posible que los budistas hablen mucho acerca del amor, la compasión y la tolerancia, pero cuando incluso grandes maestros como el Dalai Lama admiten que se enojan algunas veces, ¿existe alguna esperanza para el resto de nosotros?

La ciencia puede decir que sentir enojo es totalmente normal; los psicólogos nos aconsejan que expresemos nuestro enojo, y algunas religiones incluso hablan de ira justa. Por el contrario, el enojo siempre es desaconsejable.

Vivimos en una era en la que se nos recomienda expresar nuestro enojo, pero los ángeles no están de acuerdo con eso. Actuar el enojo hace que sea más fácil hacerlo de nuevo en el futuro, conduciendo así a un ciclo interminable. Los ángeles nos aconsejan que no reprimamos nuestras emociones ni que permitamos que nos desborden, sino que las analicemos y lleguemos a entender el pensamiento incorrecto que está detrás del enojo.

Sabemos que el enojo no es un estado mental feliz, pero ¿qué podemos hacer con él? ¡no existe una píldora mágica! pero aquí estaremos publicando nuestros mejores consejos para lidiar con el enojo:

5. Cede: Aprende de tu enemigo

En estos casos, debemos hacer precisamente lo contrario de lo que normalmente haríamos. Cuando estamos enojados con alguien nuestro impulso es vengarnos. ¿ El resultado ? Nos sentimos tan o más miserables que antes. Parece contradictorio, pero hacer lo opuesto produce el resultado opuesto: el camino hacia la felicidad.

Parece una locura, pero piensa en el objeto de tu enojo como tu maestro. Si queremos mejorar, esto es, si queremos ser personas más pacientes, más amorosas, amables y felices, entonces necesitamos practicar. Todos sabemos que toma tiempo y esfuerzo convertirse en un futbolista o un violinista de clase mundial, entonces, ¿por qué habría de ser diferente con nuestros ejercicios mentales? Si siempre estamos rodeados de personas que hacen y aceptan todo lo que nosotros queremos, nunca tendremos ningún desafío.

De esta forma, la persona con la que estamos enojados se vuelve extremadamente preciosa y nos da la oportunidad de realmente practicar la paciencia. Esto detiene de inmediato la marea creciente de sentimientos de enojo porque cambia nuestra perspectiva de lo que nos han hecho a lo que están haciendo ahora por nosotros.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!