Soy dueño de mí mismo y me hago responsable de lo que elijo

Tu cuerpo es luz, aunque está vibrando en una frecuencia más lenta que la luz, por eso densificó en materia. Si quieres encontrarte a ti mismo tienes que mirar hacia lo invisible, contemplándote más allá del cuerpo.

Observa tus pensamientos y dirige tu conciencia hacia el interior, deja que fluya libremente tu Ser a través de todos los poros de tu piel.

Cuando te conozcas a ti mismo, sabrás quién es el que ha creado todos los destinos que has vivido.

Toda tu felicidad, así como la infelicidad, son cuestiones de elección propia y no de terceras personas.

No le entregues a otros la llave de tu felicidad. Aduéñate de ti mismo; que nadie más sea tu amo.

~ M. Peña

¡Que los ángeles acompañen tu camino!