¿Cómo invocar a mi ángel de la guarda?

Cuando la duda se apodera de la situación y no se nos ocurre ninguna decisión clara, siempre es bueno consultar a alguien de confianza.

En tales situaciones, ya sea que tengas una pregunta que hacerle como «¿Cuál será mi futuro? o busques dinero, amor, suerte o tengas que decidirte por alguna razón… Te diré cómo invocar a tu Ángel Guardián.

Puedes acostarte en silencio en tu cama o simplemente sentarte en un lugar en silencio.

Cierra los ojos y presta atención a tu respiración. Mantente en una posición que sea cómoda. Sólo dirige tu atención a tu respiración. Después de un tiempo (que se hará más corto cada vez que practique), sentirás que tu cuerpo se aligera. Esto sólo viene con la práctica.

Saluda a tu ángel: ¡Hola! Lleva a cabo la siguiente Invocación y escucha la respuesta de tu ángel de la guarda: «Te invoco, mi ángel de la guarda. Tú que me ayudas a gobernar mi vida correctamente, Tú, mi ángel, te lo agradezco sinceramente. A través del poder de los Cuatro Elementos, Fuego, Agua, Aire y Tierra, recibe mi Plegaria».

Entonces con tus ojos cerrados y tu mente en completa calma. Ahí es cuando deberías hacerle tu pregunta a tu Ángel. Como: «¿Cuál será mi futuro?» o una «Oración para conseguir fortuna y dinero?» Debes tener una idea clara sobre la pregunta que deseas hacer. Debes estar mentalmente preparado para esperar una respuesta de Él que ilumine tu existencia. Formúlalo en voz alta, en voz baja o, más simplemente, en tu mente, de acuerdo con la necesidad que sentirás en ese mismo momento. Entonces espera serenamente la respuesta. A veces la respuesta te llega durante el resto del día o incluso días después. Tus ángeles saben cómo entregarte la información y cómo podrás saber que son ellos. Sólo confía en que te han escuchado. Y confía en que sabes que son ellos cuando encuentres tu respuesta.

Otras maneras en que tu Ángel de la Guarda te responderá puede ser por un pensamiento inmediato, una visión, o entrando en tus sueños. En cualquier caso, responderá a tu pregunta.

Sólo hay un caso en el que un Ángel no responderá a tu pregunta: una pregunta negativa, dirigida a dañar a otros, no será contestada.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!