Ejercicio para pedir ayuda a los ángeles

Siéntate cómodamente en un lugar donde no seas interrumpido.

Cierra tus ojos y comienza respirar suave y profundamente moviendo tu atención a tu respiración.

Comienza por imaginar al arcángel Miguel parado a la derecha. Puedes visualizarlo de cualquier forma que desees o simplemente pedir que se haga presente. Si tienes una imagen mental de él desde la infancia, utilízala, ya que te será fácil la visualización. Simplemente imagina un hermoso ángel que representa el más puro amor.

Tal vez pasen varios minutos antes de que sientas que el arcángel Miguek está realmente parado a tu lado. No te preocupes por esto porque, con la práctica, descubrirás que puedes llamarlo cuando lo desees y en cuestión de segundos él siempre se presenta lo percibas o no lo percibas. Incluso podías percibirlo de otras maneras como un cambio de presión atmosférica en la habitación donde estás, un cambio en el zumbido de tu oído, una sensación de paz, etc.

Enseguida, invoca al arcángel Gabriel quien se situará a la izquierda. Gabriel es el ángel que te ayuda a vencer las dudas y temores e incrementa tu autoestima y tu autoconfianza. Con Gabriel a la izquierda puedes sobreponerte a tus miedos y alcanzar lo que desees. Tal vez sientas que tu confianza aumenta siempre que visualices a Gabriel.

Ahora deberá sentirse mucho vigor pues a la derecha tienes a Miguel, el ángel del amor compasivo, y, ala izquierda, a Gabriel, el ángel que te da confianza.

Ahora es tiempo de invocar al arcángel Uriel (invocar es llamar para pedir). Visualiza o imagina para directamente enfrente. Con Uriel en esta posición, tus pensamientos se volverán más claros. Tu concentración y tus poderes de observación aumentarán y reconocerás y entenderás las motivaciones y las acciones de una manera más clara que antes.

Finalmente, invoca al arcángel Rafael, el ángel de la curación el cual se para exactamente detrás. Serás capaz de sentir las fuertes energías curativas tan pronto como llega Rafael.

con todos los cuatro arcángeles en posición estás rodeado con un círculo de protección y poder. Es un sentimiento maravilloso, intenso y glorioso que querrás recapturar a menudo. Y deberías hacerlo ya que es extremadamente beneficioso.

Este ejercicio proporciona amor, confianza, claridad mental, salud y total protección.

Con los cuatro arcángeles rodeándote, imagina una corriente de luz pura, clara y divina que baja de los cielos y te rodea revitalizando todo tu cuerpo, sintiendo como un inmenso túnel de luz que te rodea.

Luego, agradece a los cuatro arcángeles por venir y por el amor, la guía y la protección.

“Gracias Miguel por tu regalo de amor que me ayudará a hacerme más generoso y cariñoso en mi vida.”

“Graciasl Gabriel por acudir a mi llamado. A menudo estoy temeroso pero sé que con tu ayuda y protección puedo hacer lo que quiera. Gracias por darme confianza y fortaleza”

“Gracias Uriel por darme la claridad mental. Trabajo mejor cuando mi mente está clara y abierta.”

“Gracias Rafael por tus poderes curativos. Por restaurar cada parte de mi cuerpo.”

¡Que los ángeles acompañen tu camino!