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Vive sin compararte pues eres único, irrepetible y magnífico

Todos tenemos que empezar en algún lugar.

El otro día, el pequeño brote de la foto llamó mi atención porque estaba creciendo en un lado de un roble gigante en Hermann Park.

Al principio, parecía una especie de tontería ver salir a este pequeño brote del tronco enorme de 4 pies de diámetro. Entonces se me ocurrió que esta pequeña rama nueva no estaba perdiendo el tiempo comparándose con las enormes ramas que ya crecen en lo alto de este hermoso árbol viejo. Si lo hiciera, podría nunca haber comenzado su viaje.

¿Cuántas veces no te has arriesgado a comenzar algo nuevo porque te comparaste con alguien que lo ha estado haciendo durante años?

Sé que tenemos nuestro ego que piensa que deberíamos ser competentes antes de intentar algo. Sobre todo si es algo nuevo. Por supuesto, esto no tiene ningún sentido. ¿Cómo podría ser competente y hábil en algo cuando apenas estoy comenzando algo nuevo? La excelencia lleva tiempo.

Este pequeño brote fue un recordatorio inspirador de que justo donde estás y cómo estás es suficiente.

Te animamos a ser valiente como esa pequeña rama.

No te compares con nadie más. Solo empieza.

El mundo necesita tus dones y tu magia y todo aquello que puedes ofrecer, incluso si no son perfectos. Serán perfectos para alguien.

Lo más importante es que será un regalo para ti el hacerlo por el solo hecho de que esto te permitirá seguir creciendo.

Inspirado en John Harold Moore