Los niños son chispas divinas en nuestra vida

paz del mundo niñosLa presencia de los niños en la Tierra son bendiciones del Universo. Estos brillantes espíritus vienen a traernos amor y luz. Los niños son espíritus viejos que vienen a experimentar otra experiencia humana y te han elegido a ti, papá y mamá para aprender las lecciones y experimentar los retos que sólo tú puedes darles. Nuestros hijos están aquí para enseñarnos el significado de muchas cosas si estás dispuesto a aprender de ellos.

Si queremos que sean exitosos, dejemos de enseñarles viejas ideas y viejas costumbres. No podemos seguir pasando de generación en generación ideas caducas que nuestros padres nos instalaron.

familiaLos niños son intuitivos y únicos. Aplaude su unicidad. Celebra todo lo que tienen que decirnos. Es importante que les demos un lugar donde su espíritu se sienta protegido, seguro y amado nutriéndose de amor y luz para que puedan desarrollar su personalidad en todo su potencial. Cuando, desde pequeños,  los empoderamos y los motivamos a ser quienes son y amamos cada faceta de ellos mismos, les estamos dando la oportunidad de hacer cosas maravillosas para la humanidad.

No se trata de ser padres perfectos. Lo mejor que puedes hacer por ellos es ser amoros@ contigo mism@ y con ellos. El amor es la respuesta para ayudarlos a crecer y convertirse en seres amorosos, en personas amables. Conforme practicas el ser pleno y completo, estás ayudándolos a que ellos también lo sean. Cuando somos modelos de amor a nosotros mismos, estamos asegurando que ellos seguirán dicho ejemplo y tendrán una mejor y más me miro al espejoexitosa vida.

Las siguientes son afirmaciones que tanto tú como tus hijos pueden practicar juntos:

  • El niño en mí sabe cómo amar y cantar y bailar y sanar.
  • Me honro y me amo a mí mismo
  • Veo lo mejor en todos
  • Me permito tener grandes sueños
  • Soy único e irrepetible con mi propio camino y mi propio plan de vida.
  • Soy valiente.
  • Confío en mí mismo.
  • Mi intuición me guía en la dirección correcta.

¡Gracias querida Louise L. Hay por tus consejos!

¡Que los ángeles acompañen tu camino!