Consejos para reducir el uso de plástico y ahorrar dinero al mismo tiempo

Todos amamos nuestro planeta y queremos ayudar a mantener su belleza natural. Podemos comenzar nuevos pequeños hábitos en cada familia. A veces implica practicar la disciplina pero poco a poco nos vamos acostumbrando y vamos creando una cultura de apreciación y colaboración. Es la mejor herencia ara nosotros, para nuestros hijos y para todos los que nos rodean.

Hoy en día no es secreto el gran problema que representa el uso de plástico para los océanos. Incluso en los lugares más remotos, lejos de la presencia de cualquier ser humano, el plástico es predominante en el horizonte.

Estos son algunos de los consejos más prácticos que te ayudarán a reducir el uso de plásticos en tu casa y en tu vida en general, y ahorrar dinero al mismo tiempo.

Usa agua del grifo

No gastes dinero innecesariamente en botellas de agua, a menos que te encuentres en alguna zona donde las autoridades recomienden no ingerirla. En general, es tan segura como la embotellada.

Si llevas una botella reutilizable, podrás recargarla en cualquier momento.

Acostúmbrate a usar bolsas propias

Son la mejor alternativa para llevar al supermercado, o cargar cualquier otra cosa, En Reino Unido, por ejemplo, las tiendas está obligadas a cobrar US$0,70 por cada bolsa que entregan. Otros países son más estrictos. Por ejemplo, Kenia impone multas de US$40.000 a quien reproduzca, venda o utilice estas bolsas.

Las bolsas propias que utilices serán más beneficiosas si son de tela, que duran mucho más y se pueden lavar.

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Lleva tus cubiertos si no comerás en casa

Los cubiertos y envases de plástico son elementos que podrían desaparecer si sólo recordáramos algo por la mañana: llevar cuchillo y tenedor si no vamos a comer en casa. A veces no piensas que los cobran, pero si tuvieras los tuyos podrías optar por opciones de comida más baratas que no traen cubiertos con ellas. Por ejemplo, podrías comprar un yogur que no traiga cuchara y tendrías solucionada la merienda.

Los metálicos tradicionales serían siempre la mejor opción, aunque también vale volver a reutilizar los de plástico duro mientras sirvan, si ya te los dieron. Las pajitas, sorbetes o popotes son otra enfermedad que deberíamos eliminar. Solo ellas generaron 8 millones de toneladas de plástico que acaban cada año en el océano.

Evita productos sueltos empacados

Como las frutas y verduras que vienen en paquetes de plástico, deberían ser la última opción.

Lo mismo con el arroz, frijoles y frutos secos, llévalos siempre sueltos y luego almacénalos en tu casa, preferiblemente en envases de vidrio.

Cuando compres fruta o verdura en el supermercado o en el mercadito, evita las bolsas de plástico. Puedes poner todo en el carrito por separado y pedir que lo agreguen en tus bolsas de tela.

Taza propia 

Deberías pensar en esto. Muchas tiendas ofrecen un pequeño descuento si llevas tu propia taza de té o café.

Microplásticos

Estos vienen más encubiertos, pues se encuentran en productos cosméticos como exfoliantes y dentífricos. Para localizarlos, deberías estar pendiente de si tiene etiqueta informativa o no.

Para evitarlos, puedes buscar en internet las listas de los productos que no contienen (es muy larga y depende de cada país), o mira las etiquetas y fíjate que no tengan polietileno (PE), polipropileno (PP), tereftalato de polietileno (PET), Polimetilmetacrilato (PMMA), politetrafluoroetileno (PTFE) y nailon.

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Evita comprar frutas o verduras empacadas en plástico.

Reducir el uso de plásticos es tarea de todos pues nos afecta a todos por igual, y de continuar las cosas como van, algunos estiman que para el 2050 la masa de plástico en los océanos superará la de los peces. Es nuestro deber evitar que esto suceda.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!