La belleza nos sana

La belleza está en todas partes.

La belleza natural brilla desde cada pequeña flor, desde los patrones de luz reflejada en la superficie del agua, desde la fuerza silenciosa de los viejos árboles.

La naturaleza me emociona, renueva y me refresca.

Encuentro relajación, disfrute y sanación en las cosas más simples de la vida.

Cuando miro con amor a la naturaleza, me resulta fácil mirarme con amor.

Soy parte de la naturaleza; por lo tanto, soy hermosa en mi propia manera única.

Donde quiera que miro, veo belleza. Hoy resueno con toda la belleza de la vida.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!