Atraigo ángeles rodeándome de luz dorada

El Angel de las Americas

Puesto que los ángeles son seres de luz, podemos atraer su energía hacia nosotros al imaginar que estamos cubiertos, de la cabeza a los pies, de luz dorada.

El dorado es el color del conocimiento y sabiduría espirituales.

Cuando la visualizamos alrededor de nosotros, encendemos nuestro espíritu, llegamos a las profundidades de nuestro conocimiento espiritual y nos abrimos a los milagros.

Hay que hacer lo siguiente:

  • Siéntate derecho con ambos pies sobre el piso y alineados con tu cadera.
  • Descansa las manos sobre los muslos. con las palmas hacia arriba.
  • Cierra los ojos, respira profundo tres veces hacia el plexo solar y, al exhalar, piensa: relájate, relájate, relájate…
  • Visualiza que un hermoso ser dorado está parado frente a ti.
  • Mira cómo sus alas con plumas te rodean protegiéndote.
  • Imagina que este ser dorado te baña de la cabeza hasta los pies con una luz dorada.
  • Permite que la luz se extienda a cada parte de tu cuerpo. Mira cómo fluye por tu sangre.
  • Centra tus oraciones con el formato de las oraciones afirmativas a los ángeles.
  • Di tus oraciones.
  • Cuando termines, agradece a los ángeles y abre los ojos.

¡Que los ángeles acompañen tu camino!